dissabte, 11 d’agost de 2012

CARTA A PEPA



Hola Pepa,

 Sobre lo que hablábamos esta mañana me da la impresión de que en el resto de España se creen que los catalanes somos una especie de privilegiados de otras épocas y que todo nos ha venido llovido del cielo, y no ha sido así. Antaño el Ministerio de Obras Públicas nunca fue más generoso con Cataluña que con otras zonas y en su nueva versión y desde que se llama Ministerio de Fomento ha sido todo lo contrario y nos obvia. No me voy a quejar, considero justo que se invirtiera preferentemente en las comunidades menos desarrolladas como Andalucía y Extremadura. Pero las situaciones cambian...

 Para ser justos y valorar a una "comunidad" como Cataluña, que para mi es una NACIÓN ya que tenemos una historia, una personalidad , un idioma, una cultura y unas costumbres peculiares, hay que revisar el pasado y no hace falta ir demasiado lejos. Hasta 1778, el puerto de Barcelona estaba vetado y de allí no podía salir ningún barco a comerciar con América, consecuencia de haber perdido la Guerra de Sucesión, fue a partir de esta fecha cuando los galeones catalanes pudieron iniciar el comercio con Argentina, Venezuela y sobretodo Puerto Rico y Cuba, allí empezó el fenómeno de "los Indianos" que eran aventureros que fueron a hacer fortuna intentando escapar de la miseria, a base de muchos sacrificios y trabajando duro, también otros con malas artes (los negreros) como Joan Güell (mecenas de Gaudí), amasaron algunas fortunas importantes que a su regreso a Cataluña  (algunos incluso antes), supieron reinvertirlas y colaborar en la transformación industrial del País. Familias como los Bacardí (ron Bacardí), Torres (vinos), Pertegaz (tabaco), etc. Navieras como la del Marqués de Comillas, don Antonio López López (otro negrero), el banco Hispano Americano (antes Banco Hispano Colonial), la Caixa, Banco de Sabadell, industrias como la textil, la de curtidos de cueros, etc. contribuyeron al desarrollo de Cataluña. En 1848 se inaugura la primera línea de ferrocarril en la Península (Barcelona-Mataró) y no lo hace ningún ministerio, se hace con inversión privada, años más tarde pasaba lo mismo con las autopistas, el trayecto Barcelona-Mataró también fue el primero de España y se financió igualmente con inversión privada.

 Estos catalanes, el dinero lo hicieron, la mayoría, a base de sacrificios, empezaban por un colmado en una esquina de una calle (lo llamaban El Catalán, por el origen de su propietario), de día era el negocio y fuera de horas su casa, dormían detrás del mostrador, de ahí la fama que tenemos los catalanes de tacaños (la pela es la pela), pero así se levantó un país, estos colmados más tarde se convirtieron en ventas al mayor (coloniales), luego en industrias, navieras, entidades financieras, etc. Esta gente, emprendedores, tienen mucho que ver con la Cataluña de hoy, después hemos seguido prosperando, la Olimpiada del 92 dimos ejemplo de seriedad y de buen "savoir fer". También nos ha llegado mucha inmigración y que yo sepa a nadie se ha tratado mal.

 Lo que hoy lamento es que se está perdiendo esta mentalidad emprendedora y de esfuerzo, antes se decía que los catalanes de las piedras hacíamos panes, ahora ya no sé exactamente lo que sabemos hacer; antes el objetivo de los jóvenes era el de crear una empresa y hacerla crecer, en los últimos años este espíritu se está transformando por el de ser funcionario de la Administración o trabajador de una empresa solvente ( si es que queda alguna) y acomodarse, y siento decírtelo, en gran parte la culpa de este cambio tiene que ver el SOCIALISMO y ahí meto como máximo responsable a Felipe González como símbolo del cambio, pero como todos, también ha hecho cosas buenas y tú me has dado el ejemplo esta mañana.

 Mis hijos van a la escuela pública, estoy convencido que es la mejor, pero en la sanidad, pagamos una mutua y tenemos acceso a la privada, es un sacrificio que hacemos porque la salud no me da la gana que me la programen a conveniencia de la situación; como buen catalán pago autopistas religiosamente porque si tengo necesidad de desplazarme, no me queda otro remedio ya que no tenemos vías alternativas; en mi pueblo no hay tren, y aunque lo hubiera, los trenes de la red secundaria funcionan pésimamente debido al tiempo que hace que no se realizan inversiones desde el Gobierno Central (Fomento); pago la gasolina más cara que los españoles porque me aplica un plus la Generalitat; también pago las medicinas más caras que el resto de España para cuadrar los números de la sanidad catalana; pago los libros de mis hijos, material escolar, etc. y todo ello debido a que de los impuestos de los catalanes, el Gobierno de la Nación se queda un 8%, lo que equivale a más de 16.000 millones de € de nuestros impuestos (de los catalanes) como compensación al fondo de solidaridad con el resto de comunidades donde algunas se pueden permitir lujos como comprar ordenadores personales a cada niño, o costear cambios de sexo con fondos públicos. Tampoco llegan puntualmente las transferencias económicas desde Hacienda de Madrid, cosa que obliga a la Generalitat a endeudarse para poder pagar a los funcionarios catalanes o posponer el pago de sus salarios, a emitir bonos de deuda con los correspondientes intereses a pagar a bancos de inversión; el colmo es que no nos dejan gestionar ni el Puerto de Barcelona ni el Aeropuerto del Prat. Y encima tenemos que oír que somos insolidarios, que se podría quemar toda Cataluña junto a su contenido (en el incendio de hace pocos días), o que Barcelona tendría que ser bombardeada periódicamente (don Gregorio Peces-Barba, que se puede podrir bien podrido donde esté enterrado), ... . ESTAMOS ASFIXIADOS E INDIGNADOS!!!!!!!

 Total, que ya ves, te ha tocado. Todos llevamos alguna espina clavada, por este motivo espero que me comprendas, a mí y a mis ideas. A todos nos ha tocado vivir en un contexto y como dijo alguien (Ortega y Gasset), cada uno es él y su circunstancia.


Pdta: Pepa Miranda és una amiga granadina de fa molts anys, una persona compromesa, militant del PSOE d'Andalusía, exalcaldesa de El Padul, persona culta i amb opinió, socialista i felipista convençuda, de les poques que he trobat que hi puc parlar obertament i que es sent orgullosa de haver participat en el canvi d'Andalusía d'aquets d'arrers anys.